Existen dos formas de rendir tributo a una gran canción (obviamente además de comprar todo el merchandising que está arroja a su salida) la primera de ellas es casi inmediata, autónoma e incluso ha llegado a ser obligatoria, me refiero a los remixes, sin embargo, existe otra manera de venerar las clásicos a través de covers.
Todos en nuestra vida hemos escuchado covers y muchas veces pensamos ¡Dios mío, que estos tipos han arruinado una gran canción! Esto es muy común en grupos de jóvenes egresados de reality shows carentes de creatividad para escribir sus propias letras o carentes de dinero para pagarle a alguien talentoso para que se las escriba.
Paris Hilton es un irrespetuoso ejemplo de destroza-clásicos del rock al atreverse a cantar “Do You think i’m sexy” de Rod Stuart sólo porque la malcriada se cree la muy sexy, alguna vez escuche la peor versión de un clásico de los Rolling en la voz de Vanesa Calrton, esa que cantaba a Thousand Miles sobre su pianito por toda la ciudad, nunca más volvimos a saber nada de ella y bueno en nuestro país hay una tendencia a hacer los éxitos del pop en versión banda, duranguense o en otro pop más barato y feo.
Recuerdo también un disco de William Orbit donde mezclaba grandes obras maestras de la música clásica como Bethoveen, Vivaldi y esos, obviamente el disco fue un fracaso total porque esa música es perfecta, inmaculada y sacra, nadie nunca, ni William Orbit después de hacerle el disco a Madonna puede modificarlas.
Pocas veces algún genio de la música (casi siempre electrónica) toma una pieza clásica y no sólo la transforma sino que la hace renacer de acuerdo a la época en la que él vive, toma, deconstruye y recosntruye en una simbiosis de sonidos y letras. Desde su perspectiva revive un clásico para una nueva generación o simplemente una banda durante un concierto hace un homenaje a otra banda favorita y las masas enloquecen.
Este es el caso de nuestro tema de la semana.
Hace unos días platicaba con Mario Vaquerizo el vocalista y productor de las Nancys Rubias acerca de un cover que escuche en su disco y le comenté que me había gustado mucho lo que le habían hecho a la canción de Jay Jay Johansson. Entonces Mario contestó: Que bueno que te gustó, pero Jay Jay Johansson también hizo el cover de esa canción. No lo podía creer, me sentí tan estúpido que hice lo que la gente estúpida hace, le dije que me regalara un foto, sonreí y me fui muerto de la pena.
Idiota de mí. Inculto e inhóspito de los clásicos de la música.
En fin como dice el dicho más vale parecer tonto unos minutos que ser ignorante toda la vida.
Les dejo esta extraordinaria canción en su versión original y en dos (de muchos) covers que encontré por allí. Surge en 1978, renace en 2002 y en 2009 es presentada de un modo distinto, cada una representa las influencias de su interprete.
Tres épocas.
Muchas generaciones.
Un clásico.
Deedee Jackson - Automatic Lover
Jay Jay Johanson - Automatic Lover
Nancys Rubias - Automatic Lover.
¿Cuál les gusta más?
Disfrútenlo.
Fun Radio to become the Madonna station in France
Hace 9 horas













